Enoturismo: Visitar el Penedès en dos días

Viñedos, tranquilidad y buena gastronomía son parte del encanto de la comarca del vino y el cava

A apenas una hora de Barcelona en coche, encontramos una experiencia cultural, enológica, diferente y estimulante, para todos los turistas que deciden pasar unos días disfrutando de la gastronomía y la belleza de una tierra en las entrañas de Cataluña, llamada ‘Alt Penedès’.

Enormes y verdes prados donde los viñedos dibujan una estampa única en un marco incomparable, es lo que nos ofrece un nuevo estilo turístico llamado ‘enoturismo‘, una nueva forma de viajar y aprender a catar algunos de los mejores vinos del mundo, así como a conocer esta ancestral cultura vinícola, que deleita tanto al paladar como al intelecto.

Foto: Miquel Àngel Valero
Foto: Miquel Àngel Valero

En esta propuesta de viaje, hemos realizado una ruta interesante donde disfrutar en pareja o familia de algunos de los lugares más emblemáticos de la zona, con una breve salida de dos días. Visitar ‘l’Alt Penedès’ en dos días, es una experiencia ampliable, pero si deseas hacer una escapada entre semana o fin de semana, esta es una de las mejores maneras de acercarte a este maravilloso sitio, alejado de la contaminación, de las aglomeraciones y vivir una experiencia inolvidable.

Cavas Codorniu

Empezamos la ruta visitando una de las cavas más emblemáticas y culturales de la comarca, las Cavas Codorniu, cuya historia se remonta hasta el siglo XVI, año 1551, “la empresa familiar más antigua de España y una de las más antiguas del mundo”, nos explican. Una experiencia visual y arquitectónica que te traslada en el tiempo y te muestra la majestuosidad de las edificaciones del conocido arquitecto modernista Puig i Cadafalch, reconocido internacionalmente y discípulo de Gaudí.

“Todo el conjunto arquitectónico fue declarado monumento histórico artístico Nacional en 1976, y recibe unas 100.000 visitas cada año, lo que supone un reconocimiento a la obra realizada por el arquitecto y también un orgullo para la bodega”.

Codorniu ofrece diferentes tipos de visitas para todo tipo de públicos, nosotros nos adentramos en la parte más cultural e histórica. Escogemos hacer una visita donde disfrutar de la historia de esta emblemática empresa, un paseo por los edificios, descubriendo donde nació el conocido cava ‘Anna de Codorniu‘, admirando los edificios y conociendo algunas de las incontables variedades de uva que hay, a través de una experiencia sensorial, donde el olfato es el protagonista. En la web puedes encontrar toda la oferta de visitas y actividades que ofrecen, Visita CodorníuVisita AnnaViaje a los orígenes del cavaVisita Puig i CadafalchDesayuno MediterráneoMaridaje de quesos y CavaRecorrido en bicicleta & visita Codorníu.

Cavas Codorniu - Miquel Àngel Valero
Cavas Codorniu – Foto: Miquel Àngel Valero

VINSEUM Museu de les Cultures del Vi de Catalunya

Tras la relajante y cultural visita a Codorniu, nos dirigimos a la capital de la comarca, Vilafranca del Penedès, donde tras disfrutar de la reconfortante gastronomía típica de la zona, visitamos un original museo, el VINSEUM, situado en el centro de la ciudad, al lado de Basílica de Santa María de Vilafranca, edificio de interés a visitar. 

Aquí nos ofrecen un recorrido para conocer la historia del vino a través de una retrospectiva enológica, que te lleva desde la antiguedad hasta la actualidad, un paseo que se realiza dentro de un edificio con historia. Al finalizar la visita, podrás degustar una copa de vino en la bodega del museo de forma gratuita presentando tu entrada. Encontrarás más información en la web del museo VINSEUM.

Tras salir del museo, camino al hotel donde pernoctamos, Masía Can Canyes, un precioso hotel entre viñedos, recién reformado con un esquisito estilismo, sobrio y que mantiene la esencia de las típicas casas de la zona las ‘masías’, vamos disfrutando de un impresionante atardecer entre viñedos, un manjar para los sentidos. La ubicación del hotel será un punto perfecto para la visita del día siguiente, el Castell de Gelida.

Castell de Gelida

El Castell de Gelida, es una fortaleza, cuyo origen se remonta al siglo X, como explican en el castillo; “en el contexto de la frontera que separaba los territorios de Al Andalus y los condados catalanes, está formada por la edificación del castillo y la iglesia de San Pedro, también del siglo X, antigua parroquia del castillo y posteriormente del pueblo de Gelida. Las estructuras visibles hoy son el resultado de un proceso histórico a lo largo del cual se han sucedido fases de abandono y reconstrucción, marcadas también por cambios de funcionalidad de los espacios”

Cuando te adentras en las murallas de este medio caído castillo, que aún mantiene su esencia de lo que antaño fue, se despierta la imaginación y te trasladas a un lugar lejano, en el que apreciar todas sus etapas, el silencio de la naturaleza que lo rodea y unas vistas increíbles a la belleza de la Montaña de Montserrat son los ingredientes perfectos de esta salida. Puedes ver más información en esta web.

Castillo Gelida - Ingrid Llorens

La visita al Castell representa un broche de oro a dos días disfrutando del vino, del cava, de los paisajes y de las maravillas de l’Alt Penedès, un lugar para visitar y disfrutar, en pareja, familia o en solitario. Una visita obligatoria para todos los viajeros.

 

 

 

 

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